El martes 11 de noviembre de 2008, el Senado uruguayo aprobó el Proyecto de Ley de Defensa de la Salud Sexual y Reproductiva, y ahora el Poder Ejecutivo tiene un plazo determinado para firmar la promulgación de la ley, o para vetarla.
Aunque Ud. ha anunciado su intención de vetar cualquier ley que busque despenalizar el aborto, el peso simbólico y real que implica su aprobación tanto en Diputados como en el Senado, más el abrumador apoyo ciudadano de más de un 60% a favor del proyecto, sin duda son elementos que debieran influir en un país que se reconoce respetuoso de la voluntad popular. Y también debieran influir en su decisión como Presidente, ya que en toda democracia auténtica las autoridades máximas ejercen su mandato no según sus convicciones personales sino de acuerdo a lo que demanda la ciudadanía diversa.
No se puede desconocer que esta emblemática ley ofrece respuestas concretas y coherentes respecto de las demandas en salud sexual y reproductiva de mujeres y hombres en Uruguay, y hace visible la existencia de un territorio de derechos, de autonomías y de libertad, cual es el ámbito de la sexualidad y la reproducción, ámbito donde no caben violencias ni imposición de ningún tipo.
Reconoce, asimismo, a las mujeres como sujetas de derecho y como entes morales responsables de las decisiones que adoptan sobre su maternidad, según sus particulares necesidades y proyecto de vida. Establece, por último, una serie de medidas para garantizar la promoción y protección de la salud sexual y reproductiva de todas y todos desde un enfoque de derechos humanos y de justicia social, lo que implica una propuesta transformadora.
Por lo tanto, la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, RSMLAC, se une hoy al regocijo que recorre a esta región, a las mujeres y hombres que hoy celebran en las calles del Uruguay, y a partir de ello lo exhorta a dar su pronta aprobación a esta ley, la cual irá en directo beneficio de uruguayas y uruguayos. |